Noticias
  • Normas ISO de protección solar

    Protección del sol en verano y normas ISO

    ¿Te has planteado alguna vez si existe una norma ISO para regular la protección solar? La respuesta es lógica: sí.

    En estos días de verano, uno de los productos estrella para los consumidores de toda Europa es la crema de protección solar.

    La UE con sus recientes anuncios sobre el cambio climático y los efectos nocivos para la sociedad, se toma muy en serio todos los temas relacionados con la salud de los europeos. El sol, por tanto, no es un caso menor. En verano la exposición al sol resulta ciertamente alta. Realizarla de forma poco conveniente puede implicar problemas serios de salud.

    Por ello, ante la pregunta que hacíamos al inicio de este artículo, la respuesta es un contundente: sí.

    En esta materia debemos conocer previamente un concepto muy importante. El conocido como SPF: Sun Protection Factor (Factor de protección solar en castellano).

    Esta variable, junto con los rayos UVA, son los conceptos sobre los que pivotan las normas ISO encargadas de la protección solar. En concreto: ISO 24444 (que gestiona el factor de protección solar) y ISO 24443 (rayos UVA).

    Pero no solo es importante el grado de protección, otra variable fundamental en este tipo de normas ISO es la resistencia frente a otros materiales como puede ser el agua. También la capacidad del producto de mantener sus propiedades con el paso del tiempo (fecha de caducidad).

    Estas normas ISO, se hallan muy apoyadas por todas las partes implicadas en el sector: industria, patronal, consumidores. Algunos de los productos que más se ven afectados por este tipo de normas ISO son los que tienen que ver con las cremas solares para el verano.

    Los fabricantes de cremas solares se ven afectados por rigurosos controles de calidad que vienen delimitados por estas normas ISO 24444 y ISO 24443. Todos los años se les realizan test y pruebas para verificar que dichos protectores solares cumplen con la normativa vigente en Europa y garantizan la protección de los usuarios.

    De hecho, la UE establece la International Sun Protection Factor Test Method, una normativa que nació en 2006 y que establece unos estándares comunes para realizar una correcta medición de las propiedades de las cremas.

    El único lado negativo lo encontramos todos los veranos: casos de marcas que lanzan sus productos sin cumplir la normativa europea, ni la reglamentación de las normas ISO. Estas empresas fraudulentas, sacan al mercado productos que no cumplen con las exigencias europeas, aunque sí lo anuncian en sus etiquetas. Por ello, es conveniente leer muy bien la letra pequeña y buscar los sellos de calidad que garantizan que ese producto ha pasado todos los controles establecidos por la UE.

    También es recomendable consultar cualquier duda frente a la Organización de consumidores. Puedes visitar su web en este enlace: OCU.org

    Si quieres conocer más noticias como esta, visita nuestra sección especial sobre normas ISO. De este modo, podrás estar al día de todas las novedades surgidas en el sector.

    Compartir

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *