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  • Análisis del contexto en las normas ISO

    El contexto y su importancia en las nuevas normas ISO

    Desde este blog ya os hemos hablado sobre las nuevas actualizaciones que están afectando a las normas ISO. Concretamente, en este artículos nos vamos a centrar en el llamado contexto de las normas ISO.

    Y es que estas actualizaciones, tienen como cambio más relevante el llamado anexo SL, que como ya explicamos en su momento, es un conjunto de normas y epígrafes fijos aplicables a todas las normas ISO, con independencia del ámbito de actuación de cada una de ellas.

    Esto permite que todas las empresas puedan llevar una integración de sus sistemas de calidad, ya que tras la aparición del anexo SL, ahora todas las normas ISO están más relacionadas y poseen una coherencia común.

    Puedes saber más sobre el anexo SL en este artículo anterior: Integración sistemas de gestión.

    Según el anexo SL ahora todas las normas ISO tienen en común varias apartados y epígrafes, entre ellos, el que hoy nos ocupa es el llamado “Análisis del contexto de la empresa”.

    Con este epígrafe lo que pretenden todas las normas es que la empresa ponga mayor atención en un elemento fundamental en nuestra coyuntura económica actual, hablamos lógicamente del entorno.

    Mercados más globales y competitivos, la creciente inestabilidad política y económica, toman especial relevancia para que las empresas insistan en analizar de forma detallada su entorno.

    El entorno de la empresa puede dividirse en factores internos a la propia empresa y a factores externos que en principio nos vienen dados, y por lo tanto no podemos controlar.

    Desde el mundo del marketing y de la economía, se ha utilizado desde siempre un modelo de control y análisis conocido como “Análisis DAFO”, que consiste en controlar todos los aspectos que constituyen el entorno de la empresa. Este modelo será el que nuestra empresa deberá aplicar durante el proceso de implantación y mantenimiento de sus sistemas de calidad.

    El análisis DAFO es muy completo ya que controla tanto los aspectos internos del entorno empresarial, como sus aspectos externos. DAFO no es más que el acrónimo de Debilidades, Amenazas, Fuerzas y Oportunidades.

    Factores Internos (Debilidades + Fuerzas)

    En la fase factores internos, la empresa deberá analizar y controlar cuáles son sus fuerzas y debilidades. Tratar de implementar sus puntos fuertes, y detectar y corregir sus debilidades.

    Estas debilidades o fortalezas pueden detectarse por ejemplo en nuestros trabajadores, la fuerza de nuestros accionistas, la eficacia de nuestro sistema productivo. Todos ellos factores internos que la empresa puede y debe controlar en mayor o menor medida.

    Factores Externos (Amenazas + Oportunidades)

    Las otras dos vertientes del análisis DAFO se centran en factores externos. Factores que no podemos controlar por nosotros mismos, pero que sí deberemos investigar y conocer para poder preverlos y adaptarnos a ellos.

    Los cambios ajenos a la empresa no siempre son negativos. Pueden ser amenazas, pero también pueden ser oportunidades nuevas de negocio. Entre estas amenazas y oportunidades tenemos factores como:

    • Cambios en la legislación vigente
    • Cambios en nuestra competencia
    • Variaciones del sistema político o económico
    • Nuevos descubrimientos y avances tecnológicos
    • Nuevas tendencias culturales, sociales o modas de consumo
    • Variables medioambientales

    Por lo tanto es de vital importancia que la empresa realice un análisis profundo de estos elementos para conocer qué puede ocurrir en el corto o largo plazo. Así pues, cuando estas circunstancias ocurran finalmente, adaptarnos de forma eficaz a ellas, o simplemente anticiparnos para poder evitarlas.

    Si por ejemplo nuestra empresa detecta un posible cambio tecnológico antes que la competencia, podremos utilizarlo en nuestro favor para lanzar un nuevo producto al mercado o para mejorar los productos que ya tenemos, o incluso nuestro proceso productivo. De este modo nos estaremos anticipando a nuestros competidores.

    En definitiva, el anexo SL y en concreto, el contexto en las normas ISO, permite a las empresas llevar un control exhaustivo de una serie de variables, que nos darán una ventaja competitiva y hará que trabajemos de forma más eficaz y eficiente, a partir de estas premisas comunes a todas las normas ISO. De este modo, nuestro sistema de gestión de la calidad estará mejor gestionado y cohesionado.

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